EL SILLON.
En los tiempos que vivimos parece imposible no tener televisión en casa, incluso en algunas hay un televisor en cada habitación.
Y por supuesto el sillon es imprescindible para verla.
Nuestro amigo el sillon tiene que aguantar nuestro peso durante largas horas del día, en algunas ocasiones.
En el trabajo siempre se comenta aquello de: “¡qué ganas tengo de llegar a casa y tirarme en el sillon!”. Y literalmente lo hacemos, nos repanchingamos en él siempre que el tiempo nos lo permite. Incluso algunas personas cogen tanto aprecio a su sillón que dicen que es el favorito y se llevan ese sillón cuando cambian de casa.
Las horas que nos pasamos viendo la televisión son muchas, solo le quita su poderío el ordenador y los videojuegos, que en muchas ocasiones también son utilizados en el televisor de todos los días. Si a los niños les dejáramos estarían completamente todo el día viendo televisión, hay ya tanta variedad de programas que en ocasiones es difícil de elegir que programa ver.
Para los niños el televisor es una puerta hacia mundos diferentes y desconocidos, que deberíamos ver junto a ellos, de una forma responsable y evitando que vean ciertos programas altamente peligrosos por el mal gusto que tienen, me refiero a los programas llamados del corazón.
El mando es un motivo de desacuerdo constante en la pareja; parece que en ocasiones el que tiene el mando de la televisión tiene el poder absoluto en casa, lo que se llamaba antiguamente llevar los pantalones.
En casa cada miembro tiene su sillón preferido, hasta el perro, que va peregrinando de sillón a sillón según le van echando de él los dueños. Hay gente que hace la siesta dominical en el sillon y no le cundiría tanto si lo hiciera en la cama.
Otros no son capaces de conciliar el sueño en la cama y tienen que adormilarse primero en el sillon enfrente de la tele y luego irse a la cama ya prácticamente dormidos y como sonámbulos. Más de uno le ha dado la madrugada dormido sentado en su sillón enfrente del televisor, donde la tele tienda se hace con el poder de los canales.
La mayoría de las veces el sillon viene con accesorio incorporado totalmente necesario, una delicada y suave manta, que llaman de viaje pero que en realidad se utiliza solo para viajar en sueños. El sillon y la televisión se complementan y ya son imprescindibles.